La 8ª edición del Quibdó África Film Festival cierra con una noche de excelencia y memoria

La Cinemateca de Bogotá fue el escenario de la gala de clausura, donde se reconocieron las obras más destacadas del cine afro y afrodescendiente.
El pasado domingo 20 de septiembre, la Sala Capital de la Cinemateca de Bogotá se vistió de gala para recibir la ceremonia de premiación de la 8ª edición del Quibdó África Film Festival (QAFF). Tras una semana intensa de proyecciones, conversatorios y encuentros, el festival cerró por lo alto con una velada que celebró la excelencia y honró el logro de realizadores provenientes de África, Europa, América Latina y el Caribe.
La jornada final comenzó a las 6:30 de la tarde con la proyección de Aisha no puede volar lejos, la cinta egipcia de Morad Mostafa que narra la historia de una cuidadora sudanesa en El Cairo. Al concluir la función, y bajo la temática que ha guiado esta edición. NOIR: De la sombra impuesta a la luz elegida, dio inicio la ceremonia de premiación, precedida por las palabras de bienvenida del Sr. Wilfrid Massamba, Director de la Fundación QAFF, quien agradeció a la Cinemateca de Bogotá, a los aliados, al jurado y al público asistente.
Los grandes ganadores de la noche
El momento cumbre llegó con la entrega del Gran Premio Baobab – Mejor Largometraje de Ficción, que recayó en La Obra de Dios (God's Work), del director sudafricano Michael James. La cinta, que aborda la supervivencia como un acto de resistencia, se consolidó como la favorita tras un riguroso proceso de deliberación que cruzó los puntajes de FilmFreeway con los criterios decoloniales del festival.
El Premio a la Mejor Dirección fue otorgado a Nunkui, de la ecuatoriana Verenice Benitez, destacada por su narrativa fresca y su tratamiento único de la imagen, en un punto intermedio entre el documental y la ficción. Por su parte, el Premio Especial del Jurado – Mejor Documental fue para Three Black Men, de Sienna McLean-LoGreco (Estados Unidos), mientras que Viva Yurumanguí, de Emma Christopher y Sergio Leyva Seiglie, se llevó el galardón al Mejor Documental Colombiano, reconociendo su acercamiento respetuoso a la tradición y la esencia de las comunidades del Pacífico.
En la categoría de Mejor Guion, el premio fue para Joan Iyiola por Mango (Reino Unido/Francia), un texto impecable que aborda una problemática poco explorada en el cine. La Mejor Fotografía (DOP) recayó en Gideon Chidi Chukwu por Amelia (Nigeria), mientras que la Mejor Banda Sonora Original fue para Bernardo Toloza, José de la Rosa Mejía y Carlos Ardila, junto al grupo Danzas y Enseñanzas de Mis Abuelos, dirigido por Javier Serpa Toloza por Refugiar el Gesto (Colombia), una obra que convierte la música y la danza de una comunidad afrocolombiana en archivo vivo.
Cortometrajes y animación: la audacia del formato breve
En las categorías de formato corto, Concrete Moves, de Fagamou Fama Ndiaye (Senegal), ganó como Mejor Cortometraje Experimental, y Stormy Days, del brasileño Vitor Bitencourt Rocha, se alzó con el premio a la Mejor Película de Animación, destacando por su aporte a la preservación de la memoria comunitaria. El Premio del Jurado – Mejor Cortometraje de Ficción fue nuevamente para Mango, de Joan Iyiola.
El Premio del Público – Mejor Cortometraje Latinoamericano fue para Domingo (One Sunday), del brasileño Day Sena, elegido por votación abierta de los asistentes. Y en la competencia nacional, el Premio Arnoldo Palacios «Las Estrellas Son Negras» fue otorgado a Bertha, de Laura Asprilla (Colombia), una obra que conmovió por su excelente fotografía y la actuación magistral de Bárbara Perea.
Una noche para la memoria
La ceremonia, que se extendió por aproximadamente una hora, contó con la presencia de realizadores, jurados, autoridades y público general, quienes ovacionaron a cada uno de los galardonados. El evento cerró con las palabras de clausura del equipo QAFF.
Con esta octava edición, el Quibdó África Film Festival reafirma su compromiso con la visibilización del cine afro y afrodescendiente, consolidándose como un espacio fundamental para la memoria, la resistencia y la celebración de la excelencia cinematográfica. La Fundación QAFF agradeció a todos los participantes y anunció que ya trabaja en la próxima edición.
¡Que viva el cine afro! ¡Que viva la memoria!





Comentarios